Pierdo
el silencio cuando hay que callarse,hago las cosas del revés, digo
lo que pienso siempre y en cada momento,no controlo el impulso de
tocarte o de hacerte reír. Soy feliz como una perdiz,no hago la
guerra. Me muestro ante la vida como una tía sin reglas, no soporto
que me aten y que me digan lo que hay que hacer. Me han jodido desde
siempre pero no a mi sonrisa, me cachondeo con descaro de los que
sueñan mejorar el mundo, canto para quitarme las penas, paseo al
compás de la vida ,siempre con los pies descalzos.
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